|
Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2004.
03/03/2004
Hacia un Iraq tenebroso y siniestro¿Es raro, verdad? Iraq nunca ha conocido una guerra civil, ni animosidad entre chiitas y suníes ROBERT FISK - 03/03/2004
Es raro, verdad? Iraq nunca ha conocido una guerra civil. Nunca he oído una sola palabra sobre la animosidad entre suníes y chiitas en Iraq.
Al Qaeda nunca ha proferido amenaza alguna contra los chiitas, por más que Al Qaeda sea una organización exclusivamente suní. Sin embargo, y a lo largo de varias semanas, las autoridades de ocupación norteamericanas han estado advirtiéndonos sobre la eventualidad de una guerra civil, e incluso han difundido una carta –cuya autoría se atribuye a activistas de Al Qaeda– cuyo texto se pronuncia en favor de azuzar un conflicto entre suníes y chiitas. La verdad es que habitualmente los periodistas en su sano juicio siempre se habían lanzado sobre este tema –guerra civil– de manera entusiasta. Me da la sensación de que es preferible –y así lo pienso personalmente– no dar crédito a este asunto.
No, no creo que los norteamericanos estuvieran detrás de la carnicería de ayer en Bagdad y Karbala a pesar de los gritos acusatorios de los supervivientes iraquíes de la matanza. No obstante, me preocupan notablemente los grupos iraquíes en el exilio que piensan que su propio proceder podría desencadenar lo que quieren los norteamericanos: un temor tan intenso ante la posibilidad de una guerra civil que los iraquíes puedan suscribir cualquier plan que Estados Unidos trace sobre Mesopotamia.
Recuerdo las acciones de la OAS francesa en Argelia en 1962, cuando hacía estallar bombas en el seno de la comunidad musulmana de la Argelia francesa. Recuerdo los esfuerzos desesperados de las autoridades francesas para incitar a musulmanes argelinos contra musulmanes argelinos –el FLN contra el ALN– lo que resultó en medio millón de muertos.
Pero me temo que he de pensar también en Irlanda y los atentados en Dublín, Mona-ghan y Dundalk en el año 1974 que –en la perspectiva que ofrece el paso de los años– parecen guardar una relación aún más estrecha (a través de los paramilitares protestantes) con agentes de seguridad de las fuerzas armadas británicas. Pakistán posee un historial de conflictos sectarios –de los que, desde el punto de vista histórico, no se hallan exentos de responsabilidad los británicos–, de modo que es perfectamente posible que la matanza de ayer en Quetta no guarde relación con Iraq.
Sin embargo, los atentados de ayer en Bagdad y Karbala muestran una clara coordinación. Hay un mismo cerebro detrás. Pero ¿ha sido un cerebro suní? Cuando el portavoz de las fuerzas de ocupación sugirió ayer que era obra de Al Qaeda, debía saber lo que decía: que Al Qaeda es un movimiento suní y que las víctimas eran chiitas. No es que yo juzgue a Al Qaeda incapaz de perpetrar tal baño de sangre, pero me pregunto por qué los norteamericanos insisten tanto en el tema del conflicto suno-chiita y por qué les interesa seguir subrayando el peligro de una guerra civil.
Mirémoslo desde el otro lado del espejo. Si se diera el caso de que un movimiento suní violento se propusiera expulsar a los norteamericanos de Iraq –y, de hecho, existe un movimiento de resistencia que combate con gran crueldad a este fin– ¿por qué querría eventualmente azuzar contra ellos a la población chiita de Iraq, un 60% de la población iraquí? ¡Lo último que pretendería tal movimiento de resistencia sería tener en su contra a la mayoría de la población iraquí mientras no ceje en su combate contra los norteamericanos! En consecuencia ¿qué hay que pensar sobre el papel de Al Qaeda? De forma reiterada, tanto los norteamericanos como las fuerzas de seguridad iraquíes entrenadas por ellos nos han dicho que los terroristas suicidas eran “extranjeros”.
Es posible. Pero ¿les importaría facilitarnos sus verdaderos nombres, identidad y nacionalidad?
El secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, se ha referido a cientos de combatientes “extranjeros” que se infiltran a través de las “permeables” fronteras de Arabia Saudí. La prensa norteamericana no ha cesado de repetirlo obedientemente... Pero ¿quiénes son los terroristas? ¿Dónde están sus identidades? ¿De qué países proceden? Y, dado que la policía iraquí sigue diciendo que ha encontrado los pasaportes de los terroristas, ¿podrían dar los números de sus pasaportes?
Estamos entrando en una fase tenebrosa y siniestra de la historia de Iraq en la que tendrán lugar acontecimientos tenebrosos y siniestros. Sin embargo, unas autoridades de ocupación, que en rigor deberían contemplar una guerra civil como la última perspectiva a contemplar, sigue gritando en nuestros oídos “¡guerra civil!”. No puedo menos de inquietarme.
Sobre todo, cuando los atentados convierten esta idea en realidad.
Traducción: J. M.ª Puig de la Bellacasa © The Independent 2004 Flagrante distorsión de la realidadSI SE USA UN UMBRAL constante, la pobreza en Catalunya ha pasado de un 14,3% a menos de un 5%; esto es un éxito espectacular XAVIER SALA I MARTÍN - 01/03/2004
Decía Mark Twain que la mentira es capaz de dar la vuelta al mundo mientras la verdad todavía se está poniendo las zapatillas. Digo esto a la luz de una noticia aparecida la semana pasada: “Un estudio de la Fundació Un Sol Món de Caixa Catalunya demuestra que la pobreza en Catalunya ha subido del 14,3% al 18,6% entre 1996 y 2000”. No hace falta decir que, a raíz de ese estudio (dirigido por Magda Mercader, una excelente economista de la UAB), los medios de comunicación llenaron páginas y páginas, y algunos partidos políticos exigieron responsabilidades, cabezas y el consabido aumento del gasto social. Nadie. Absolutamente nadie se paró a analizar la veracidad de la noticia. Porque si lo hubieran hecho se habrían dado cuenta de que era mentira. Una gran mentira que dio la vuelta al país sin dar tiempo a que la verdad se calzara las zapatillas. Veamos.
La primera pregunta es: ¿qué es ser “pobre”? Cuando la gente piensa en “pobreza” imagina desnutrición, hambrunas, mortalidad infantil y penurias. Ésa es, efectivamente, la definición de pobreza que se utiliza en los países subdesarrollados. El umbral más utilizado ahí es el de “un dólar al día”, unos 282 euros anuales.
Pero no. Eso no es lo que hacen los trabajos de Un Sol Món. Si lo hicieran, el número de pobres en nuestro país sería cero. Ellos definen el “umbral de pobreza” como la “mitad de la renta mediana”. Para entender este concepto, imaginemos que ponemos a todos los ciudadanos del país en fila india por orden de renta, desde el más rico hasta el más pobre. Cojamos al que está exactamente en la mitad de la fila y preguntemos qué renta tiene. En el año 1996, esa persona ganaba 6.318 euros. Dividamos su renta por dos (nos quedan 3.159 euros) y ése es el umbral de la pobreza: todos los ciudadanos que ganaban menos de esa cantidad eran considerados pobres. Es una definición arbitraria..., pero también lo sería cualquier otra. Y como es la que usa la ONU para los países ricos, aceptémosla y prosigamos. La pregunta es: ¿era realmente pobre una persona que cobraba 3.159 euros anuales en 1996? Yo no lo sé. Es cierto que ésa es una renta vergonzosamente baja..., pero también es cierto que queda muy lejos de los 282 euros que normalmente asociamos con la pobreza extrema. Dicho de otro modo, no se puede decir que un 14,3% de los catalanes son “pobres” y luego hablar (como hacen muchos) de hambre o de no poder comer carne más de una vez por semana, porque ésos son dos conceptos de pobreza muy distintos. Y si se hacen esas comparaciones se debe explicar que, en Catalunya, los ciudadanos que pueden comprar carne menos de una vez a la semana son sólo un 1%... ¡y no un 14,3%!
El segundo gran problema es que los diferentes estudios de Un Sol Món utilizan definiciones de pobreza distintos. Me explico. Entre 1996 y 2000, la economía catalana creció. A raíz de eso, la renta mediana aumentó a 9.680 y la mitad de esa renta mediana pasó a ser 4.840 euros. Ése debería, pues, ser el nuevo listón. Según la Tabla 1.1 del estudio, si se utiliza ese umbral el número de pobres en Catalunya baja de 14,3 en 1996 a 11,3% en el 2000. Es decir, los datos del propio Un Sol Món demuestran que, cuando se utiliza la misma definición de sus trabajos anteriores se observa que ¡la tasa de pobreza se redujo en una quinta parte en sólo cuatro años!
Pero no. Los autores deciden no usar el umbral de 4.840, sino... de 5.805 euros ¿Por qué? Pues porque, misteriosamente, cambian la definición de pobreza para el 2000 y en lugar de en el 50% la sitúan en el ¡60% de la renta mediana! Y con ese nuevo listón la tasa de pobreza “sube” hasta el 18,6% de la población. ¡Ahora ya se puede decir eso de que “vamos fatal porque cada día hay más pobres”! El problema es que ese “aumento de pobreza” no se debe a que ha empeorado la situación, sino a que se ha subido arbitrariamente el listón. Cambiar la definición de pobreza a mitad del análisis es como mover las porterías cuando se está a punto de marcar un gol.
Lo realmente interesante sería saber la fracción de la población que vive por debajo del mismo umbral en 1996 y en el 2000. Dado que el listón de 1996 era de 3.159 euros, podemos preguntar cuánta gente vivía con menos de eso (ajustando por inflación) en el año 2000. Curiosamente, el estudio no lo reporta..., pero en la Tabla 2.2 se dice que un 4,5% de la población vive con menos de 3.872 euros, más o menos lo que buscamos. Es decir, según la propia Fundació Un sol Món, si se usa un umbral constante, la pobreza en Catalunya ha pasado de un 14,3% a menos de un 5%. Si ése no es un éxito espectacular, que baje Dios y lo vea.
Resumiendo: resulta que se publica un estudio que demuestra que la pobreza en Catalunya se ha dividido por tres y la noticia del día es que ésta ha subido vertiginosamente. ¡Todo un curioso ejercicio de prestidigitación informativa! ¿Quién es el responsable de tal tergiversación? Pues en parte los autores del trabajo por utilizar definiciones cambiantes y sembrar así la confusión. El resto de la responsabilidad es de los medios de comunicación (con su afán de publicar noticias catastróficas) y de los partidos políticos interesados en “demostrar” que todo iba mal cuando ellos no mandaban. El sectarismo político siempre ha estado reñido con la honestidad intelectual.
Unos y otros están haciendo irresponsables malabarismos retóricos sin analizar seria e imparcialmente lo que los datos dicen de verdad. Unos y otros son culpables de entablar un debate poco serio, basado en una flagrante distorsión de la realidad.
XAVIER SALA I MARTÍN, Fundació Catalunya Oberta, Harvard University y UPF
17/03/2004
El impacto político de los atentadosLA VANGUARDIA BARRY RUBIN - 17/03/2004
Además de constituir el equivalente en España al 11-S, los atentados con bombas en trenes perpetrados el 11 de marzo en Madrid, en los que han muerto 201 personas, pueden suponer un punto de inflexión en el rumbo del terrorismo contemporáneo. Las cuestiones claves son las siguientes:¿Se trata de un nuevo tipo de intento muy focalizado de cambiar las políticas de los estados occidentales?
¿Existe una relación entre la voluntad del mundo de conceder la victoria a los terroristas libaneses y palestinos y el atractivo de las tácticas terroristas para otros?
¿Contrarrestarán estos elementos la “guerra contra el terror” demostrando el éxito del terrorismo como instrumento político?
La mejor prueba a este respecto puede hallarse en el análisis realizado por Reuven Paz, director del Proyecto para la Investigación de Movimientos Islamistas (Prism) del centro Gloria. Se trata de un trabajo titulado “Qaidat Al Jihad, Iraq, and Madrid: the first tile in the domino effect?” (Qaidat Al Jihad, Iraq y Madrid: ¿la primera pieza del efecto dominó?) y en él Paz se pregunta por qué los radicales islamistas realizarían en España un ataque de tal magnitud en el que tendrían que emplear tantos recursos. Sin duda, no se trata únicamente de la reconquista de unos territorios que estuvieron en manos musulmanas antes del año1492.
La razón parece ser, más bien, el importante papel de España proporcionando apoyo político y militar a las fuerzas de la coalición en Iraq. La “yihad” en Iraq es hoy en día la principal prioridad de los grupos terroristas islamistas. Ya han muerto ocho soldados españoles en ataques terroristas. El pasado mes de diciembre, uno de los grupos pantalla de Al Qaeda publicó un análisis sobre España que incluía un detallado y complejo estudio de la política española y de las elecciones del 14 de marzo, celebradas tan sólo tres días tras los atentados de Madrid.
El objetivo fijado por Al Qaeda, según Paz, consiste en forzar la retirada de España de la coalición en Iraq haciendo que la opinión pública tema, en caso contrario, un alto coste en vidas. Esta estrategia desencadenaría supuestamente un efecto dominó que llevaría a la caída del apoyo a la política estadounidense en Europa y al principio del fin de toda presencia occidental en Iraq.
Según Paz, el documento afirma: “Creemos que el Gobierno español no soportaría más de dos o tres ataques, como máximo, tras los que tendría que retirarse como consecuencia de las presiones populares. Si sus tropas permanecieran en Iraq a pesar de los ataques”, el Partido Socialista ganaría las elecciones y ordenaría el regreso de los soldados. La referencia explícita aquí es a ataques dentro del propio Iraq; sin embargo, dado que eso no funcionó –y ante la inminencia de las elecciones–, resultaría verosímil que se intensificara la escalada.
Podría ser, por lo tanto, que los ataques fueran un intento directo de influir sobre los resultados de las elecciones y favorecer así la victoria de un partido que redujera la cooperación de España con Estados Unidos y apoyara la transición a la democracia en Iraq.
En ciertos aspectos éste es el enfoque terrorista clásico. La ciudadanía se convierte en el blanco de los ataques para infundir así el miedo en la opinión pública, de manera que ésta acaba cediendo ante las exigencias de los terroristas. Y de este modo han empleado también la violencia tanto las fuerzas de Arafat como Hamas en un intento de influir en la política israelí y apartar a otros países de Israel. A pesar de que muchas personas creyeron que los ataques del 11-S estaban relacionados con este problema, se trató en realidad de una aplicación de la misma táctica para socavar las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudí.
Existen importantes ramificaciones de este análisis:
El objetivo de los terroristas es conseguir que las víctimas responsabilicen a sus gobiernos, Israel o Estados Unidos, y no a los propios terroristas. Esta estratagema funciona a menudo con algunos sectores de los medios de comunicación, los intelectuales y la opinión pública, pero rara vez desemboca en cambios políticos.
Otros países europeos se enfrentan a los nuevos riesgos del terrorismo muy localizado. Gran Bretaña e Italia son blancos evidentes por la cuestión de Iraq. Asimismo, Francia podría sufrir un ataque a consecuencia del endurecimiento de su postura frente al extremismo islámico y la prohibición del velo en las escuelas.
Dada la proximidad de las elecciones estadounidenses, podrían emplearse actos terroristas específicos para derrotar al presidente George W. Bush. (El asunto resulta complejo, puesto que los oponentes de Bush podrían reaccionar ante cualquier insinuación de esa índole alegando que esta idea constituye un intento partidista para asegurar la victoria del presidente.)
La reacción de los votantes españoles ante este ataque constituirá la primera prueba de lo que parece ser la nueva estrategia de Al Qaeda y sus grupos aliados. BARRY RUBIN es director del Centro de Investigación Global sobre Asuntos Internacionales (Gloria) y editor de la revista “Middle East Review of International Affairs” (Meria) Traducción: Falcó/Alonso No estaré en Nueva YorkLA VANGUARDIA XAVIER SALA I MARTÍN - 17/03/2004
Estoy triste. Presencié los ataques del 11 de septiembre del 2001 en directo en Nueva York. Viví las explosiones, las sirenas, los llantos y los gritos, el derrumbe de las torres y el aterrador silencio que lo siguió. Sufrí, lloré y tuve miedo. Mucho miedo. Pensé que el mundo se había vuelto loco. El 11 de marzo del 2004, seguí los atentados de Madrid desde lejos, a través de la televisión, el teléfono, la radio e internet. A pesar de la distancia, sentí las explosiones, las sirenas los llantos y los gritos, y oí el silencio de la noche de Madrid. Volví a sufrir, volví a llorar y volví a tener miedo. Y ahora, pasados unos días, vuelvo a pensar que el mundo se ha vuelto loco. ¿Cómo puede haber personas que sean capaces de causar tanto sufrimiento a tantos ciudadanos inocentes con no se sabe qué objetivo? Una locura incomprensible.
Les decía que estoy triste. Por los atentados... y también por algunas de sus consecuencias. Me entristecieron los intentos del Gobierno de España de esconder información antes de las elecciones. Mientras toda la prensa independiente e internacional señalaba a Al Qaeda, el Gobierno insistía en la pista de ETA porque pensó que con ello ganaría las elecciones. Quien manipula la verdad sobre algo tan grave, quien piensa en los resultados de unas meras elecciones cuando trozos de cadáveres todavía se apelotonan en el depósito esperando ser identificados, es mezquino, despreciable e indigno. Y el pueblo no se lo ha perdonado.
Al otro lado del espectro, me entristeció ver a políticos “anti-PP” intentando manipular las mismas elecciones, dando por hechas cosas que todavía no se sabían, incitando a la gente a manifestarse el día de reflexión a través de cartas masivas enviadas por internet y hablando de “golpe de estado informativo”. Su insensibilidad es tan grande como la de los que intentaron la manipulación en sentido contrario.
También me entristecen los políticos españoles (principalmente aunque no únicamente del PP) que se han pasado años acusando de terrorista a todo el que discrepaba con la postura oficial. Han trivializado tanto la palabra “terrorista”, que ya no saben distinguir entre asesinos y contrincantes políticos. Y tan grande ha llegado a ser su ceguera, su fanatismo y su estupidez, que mientras ellos dedicaban su vida a buscar terroristas en el PNV, en ERC y en la Generalitat, los criminales se pasearon por Madrid, colocaron bombas a su antojo y asesinaron a centenares de ciudadanos inocentes. Señores del PP: ahora que ya ha pasado, ¿entienden la diferencia entre un terrorista y un adversario democrático?
Claro que también me entristecen los que, desde el otro lado y con la misma ligereza, llaman asesinos y terroristas a los miembros del Partido Popular. Muchos afirman que los atentados son la respuesta islámica a la participación de España en el conflicto de Iraq. Yo no sé si eso es cierto. Lo que sí sé es que España está en el punto de mira de Al Qaeda desde antes del comienzo de la guerra. El propio Bin Laden apuntó a España por haber expulsado a los musulmanes de Al Andalus ¡hace más de quinientos años! Es más, si los atentados de Al Qaeda son meras respuestas a la participación en la guerra, que me expliquen los atentados contra la ONU en Bagdad (¿no figuraba que era la institución que se había opuesto al gran satán americano?) o los de Estambul (¿no impidió Turquía el paso del ejército de EE.UU. justo antes de la invasión?). O que me explique alguien los atentados del 11-S, un año y medio antes de que empezara el conflicto de Bagdad.
Quizá la participación de España en la guerra de Iraq haya podido llevar a algunos terroristas a poner más énfasis en España. No digo que no. Pero que nadie se lleve a engaño y piense que retirando las tropas vamos a estar mucho más seguros. Y si el nuevo Gobierno del Estado quiere retirarlas, que lo haga porque eso es lo mejor para el país y no porque así lo demandan los terroristas. Porque, digan lo que digan éstos (y ellos hablan de Iraq, de defender a los pobres y de querer reducir las desigualdades entre ciudadanos del mundo), la verdadera razón por la que nos matan es que nos odian. Odian que seamos “infieles” y odian todos los logros sociales que hemos conseguido en los últimos siglos: la democracia liberal, la libertad de expresión, la separación iglesia-Estado, la igualdad entre el hombre y la mujer, la tecnología y el bienestar material. Unos logros a los que no queremos ni podemos renunciar y por los que no vamos a ceder ante ningún chantaje, por más sanguinario que sea. Los líderes civilizados del mundo deben entender eso y deben dejar de pelearse entre ellos y unirse ante la amenaza común.
Y finalmente, me entristece que el día 11 de marzo, los fundamentalistas consiguieron cambiar el resultado de unas elecciones democráticas. No. No lamento la derrota del PP. De hecho, me alegré de que el aznarismo acabara siendo tragado por sus propias arenas movedizas de arrogancia e incompetencia, víctima del odio que había sembrado durante su mandato. Pero sí temo que al ver su nueva “capacidad” de cambiar regímenes democráticos, los terroristas piensen que pueden influir en otros países en el futuro e intenten provocar terribles cadenas de atentados cada vez que haya una elección en alguna parte del planeta. Llámenme catastrofista. Pero yo, por si acaso, la semana del 2 de noviembre (día de las elecciones presidenciales en Estados Unidos), no estaré en Nueva York. XAVIER SALA I MARTÍN, Fundació Catalunya Oberta, Columbia University y UPF www.columbia.edu/%7exs23
19/03/2004
La nueva evangelizaciónLa gran tentación: buscar inmediatamente el gran éxito
La vida humana non se realiza por sí misma. Nuestra vida es una cuestión abierta, un proyecto incompleto todavía por completar y por realizar. La pregunta fundamental de todos los hombres es: ¿cómo se realiza este - llegar a ser hombre? ¿Cómo se aprende este arte de vivir? ¿Cuál es el camino de la felicidad?
Evangelizar quiere decir: mostrar este camino - enseñar el arte de vivir. Jesús dice al comenzar su vida pública: Él me ha ungido para llevar las buenas nuevas a los pobres (Lc 4, 18); y esto quiere decir: Yo tengo la respuesta a vuestra pregunta fundamental; os enseño el camino de la vida, el camino de la felicidad, mejor dicho: Yo soy ese camino. La pobreza más profunda es la incapacidad de alegrarse, el hastío de la vida considerada absurda y contradictoria. Esta pobreza está más diseminada y se presenta en diferentes formas tanto en las sociedades materialmente ricas como en las sociedades de los países pobres. La incapacidad de alegrarse supone y produce la incapacidad de amar, provoca la envidia, la avaricia - todos los vicios que desbastan la vida de cada uno y del mundo. Por este motivo tenemos necesidad de una nueva evangelización - si el arte de vivir permanece desconocida, todo el resto no puede funcionar. Sin embargo, este arte no es objeto de la ciencia - este arte puede ser comunicado sólo por quien tiene la vida - aquél que es el Evangelio en persona.
I. Estructura y método en la nueva evangelización
1. La estructura Antes de hablar de los contenido fundamentales de la nueva evangelización quisiera decir algunas palabras sobre su estructura y su método adecuado. La Iglesia evangeliza siempre y no ha interrumpido jamás el camino de la evangelización. Celebra cada día el misterio eucarístico, administra los sacramentos, anuncia la palabra de la vida - la palabra de Dios, se empeña por la justicia y la caridad. Y esta evangelización conlleva sus frutos: da luz y alegría, da el camino de la vida a muchas personas; muchos viven, frequentemente sin saberlo, de la luz y del calor resplandeciente de esta evangelización permanente. No obstante, observamos un proceso progresivo de descristianización y de pérdida de los valores humanos esenciales que es preocupante. Gran parte de la humanidad de hoy en día, no encuentra en la evangelización permanente de la Iglesia el Evangelio, es decir, una respuesta que convenza a la pregunta: ¿Cómo vivir?
Por esto buscamos, más allá de la evangelización permanente, que nunca ha sido interrumpida y que jamás debe interrumpirse, una nueva evangelización, capaz de hacerse escuchar por aquel mundo que no encuentra acceso a la evangelización "clásica". Todos tienen necesidad del Evangelio; el Evangelio está hecho para todos y no sólo a un sector determinado de personas, por esto estamos obligados a buscar nuevas vías para llevar el Evangelio a todos.
Sin embargo, aquí se esconde una tentación - la tentación de la impaciencia, la tentación de buscar inmediatamente el gran éxito, de buscar los grandes números. Y este no es el método de Dios. Para el reino de Dios y, de esta manera, para la evangelización, instrumento y vehículo del reino de Dios, siempre es válida la parábola del grano de mostaza (cf. Mc 4, 31 - 32). El Reino de Dios siempre vuelve a comenzar bajo este signo. Nueva evangelización no podría significar: atraer inmediatamente con nuevos y más refinados métodos a las grandes masas alejadas de la Iglesia. No - no es esta la promesa de la nueva evangelización. Nueva evangelización quiere decir: no contentarse del hecho que del grano de mostaza ha crecido el gran árbol de la Iglesia universal, no pensar que basta el hecho de que en sus ramas puedan encontrar un lugar muy diferentes especies de pájaros - sino osar de nuevo con la humildad del pequeño grano dejándo a Dios el cuándo y el cómo crecerá (cf. Mc 4, 26 - 29). Las grandes cosas empiezan siempre del pequeño grano y los movimientos de masa siempre son efímeros. En su visión del proceso de evolución Teilhard de Chardin habla de lo "blanco de los orígenes" (le blanc des origines): el comienzo de las nuevas especies es invisible e imposible de encontrar a través de la investigación científica. Las fuentes están escondidas - son demasiado pequeñas. En otras palabras: las realidades grandes empiezan con humildad. Dejemos de lados, si y hasta que punto Teilhard tiene razón en sus tesis evolucionistas; la ley sobre los orígenes invisibles nos dice una verdad - una verdad presente justamente en el actuar de Dios en la historia: "No te elegí porque eres grande, por el contrario - eres el más pequeño de los pueblos; te he elegido porque te amo..." dice Dios al pueblo de Israel en el Antiguo Testamento y expresa, de esta manera, la paradoja fundamental de la historia de la salvación. Ciertamente, Dios no cuenta con los grandes números; el poder exterior no es el signo de su presencia. Gran parte de las parábolas de Jesús indican esta estructura del actuar divino y responden así a las preocupaciones de los discípulos, los cuales se esperaban más bien, otros éxitos y signos del Mesías - éxitos similares a los ofrecidos por Satanás al Señor: Todo esto - todos los reinos del mundo - te lo doy... (Mt 4, 9). En efecto, Pablo al final de su vida tuvo la impresión de haber llevado el Evangelio a los confines de la tierra, pero los cristianos eran pequeñas comunidades dispersas en el mundo, insignificantes según los criterios seculares. En realidad fueron la semilla que penetra desde el interior de la masa, portando en sí el futuro del mundo (Mt 13, 33). Un viejo proverbio dice "el éxito no es un nombre de Dios". La nueva evangelización debe someterse al misterio del grano de mostaza y no pretender producir rápidamente el gran árbol. Nosotros, o vivimos demasiado con la seguridad del gran árbol ya existente o con la impaciencia de tener un árbol más grande, más vital - mas bien, debemos aceptar el misterio que la Iglesia es, al mismo tiempo, un gran árbol y un grano muy pequeño. En la historia de la salvación siempre es contemporáneamente Viernes Santo y Domingo de Pascua...
2. El método De esta estructura de la nueva evangelización también deriva el método justo. Es cierto que debemos utilizar razonablemente los métodos modernos para hacernos escuchar - o mejor dicho: hacer accesible y comprensible la voz del Señor... No es que busquemos ser escuchados nosotros - no queremos aumentar el poder y la extensión de nuestras instituciones, sino queremos servir al bien de las personas y de la humanidad dando espacio a Aquél que es la Vida. Esta expropiación del propio yo que se ofrece a Cristo para la salvación de los hombres, es la condición fundamental para un verdadero empeño por el Evangelio. "Porque he venido en nombre de mi Padre, y vosotros no me recibís. Si algún otro vienera en su propio nombre, a éste si lo acogeríais" dice el Señor (Jn, 5, 43). El distintivo del Anticristo es su hablar en nombre propio. El signo del Hijo es su comunión con el Padre. El Hijo nos introduce en la comunión trinitaria, en el círculo del eterno amor, cuyas personas son "relaciones puras", el acto puro del donarse y del acogerse. El diseño trinitario - visible en el Hijo, que no habla a nombre suyo - muestra la forma de vida del verdadero evangelizador - aún más, evangelización no es simplemente una forma de hablar sino una forma de vivir: vivir en la escucha y hacerse voz del Padre. "Él no viene con un mensaje propio, sino que les dirá lo que escuchó" dice el Señor sobre el Espíritu Santo (Jn, 16, 13). Esta forma cristológica y pneumatológica de la evangelización, al mismo tiempo es una forma eclesiológica: El Señor y el Espíritu Santo construyen la Iglesia, se comunican en la Iglesia. El anuncio de Cristo, el anuncio del Reino de Dios, supone escuchar su voz en la voz de la Iglesia. "No hablar en el propio nombre" quiere decir, hablar en la misión de la Iglesia...
A esta ley de la expropiación le siguen consecuencias muy prácticas. Todos los métodos razonables y moralmente aceptables deben ser estudiados - es un deber utilizar estas posibilidades de la comunicación. Pero las palabras y toda el arte de la comunicación no pueden ganar a la persona humana en esa profundidad, a la que debe llegar el Evangelio. Hace algunos años leí la biografía de un óptimo sacerdote de nuestro siglo, Padre Didimo, párroco de Bassano del Grappa (Veneto). En sus palabras se encuentran palabras de oro, fruto de una vida de oración y de meditación. Sobre nuestro tema, Don Didimo dice, por ejemplo: "Jesús predicaba durante el día y de noche rezaba" Con esta breve reflexión quería decir: Jesús debía adquirir de Dios a los discípulos. Esto mismo es siempre válido. No podemos ganar nosotros los hombres. Debemos obtenerlos de Dios para Dios. Todos los métodos están vacíos si no tienen en su base la oración. La palabra del anuncio siempre debe recubrir una vida de oración.
Debemos agregar todavía otro paso. Jesús predicaba durante el día y de noche rezaba - pero esto no es todo. Su vida entera fue - como lo muestra con gran belleza el Evangelio de San Lucas - un camino hacia la cruz, una ascensión hacia Jerusalén. Jesús no ha redimido el mundo con bellas palabras, sino con su sufrimiento y con su muerte. Es ésta, su pasión, la fuente inagotable de vida por el mundo; la pasión da fuerza a su palabra.
El Señor mismo - extendiendo y ampliando la parábola del grano de mostaza - ha formulado esta ley de la fecundidad en el pasaje de la semilla del grano que muere, caído en la tierra (Jn 12, 24). También esta ley es válida hasta el final del mundo y es - junto con el misterio del grano de mostaza - fundamental para la nueva evangelización. Toda la historia lo demuestra. Sería fácil demostrarlo en la historia del cristianismo. Quisiera recordar ahora solamente el comienzo de la evangelización en la vida de San Pablo. El éxito de su misión no fue el fruto de una gran arte retórica o de prudencia pastoral; la fecundidad fue vinculada al sufrimiento, a la comunión en la pasión con Cristo (cf. 1 Cor 2, 1 - 5; 2 Cor 5, 7; 11, 10s; 11, 30; Gál 4, 12 - 14). "Ninguna señal será dada sino aquella de Jonás el profeta" ha dicho el Señor. La señal de Jonás es el Cristo crucificado - son los testimonios que completan "lo que falta a los sufrimientos de Cristo" (Col 1, 24). En todos los períodos de la historia siempre se ha verificado la palabra de Tertuliano: Es una semilla la sangre de los mártires.
San Agustín dice lo mismo con palabras muy bellas, interpretando Juan 21, donde la profecía del martirio de Pedro y el mandato de apacentar, lo que sería la institución de su primado, están íntimamente vinculados. San Agustín comenta el texto (Jn 21, 16) en el siguiente modo: "Apacienta mis corderos", es decir, sufre por mis corderos (Sermo Guelf. 32 PLS 2, 640). Una madre no puede dar vida a un niño sin sufrimiento. Todo parto exige sufrimiento, es sufrimiento, y el devenir cristiano es un parto. Digámoslo todavía una vez con las palabras del Señor: El reino de Dios exige violencia (Mt 11, 12; Lc 16, 16), pero la violencia de Dios es el sufrimiento, es la cruz. No podemos dar vida a otros, sin dar nuestras vida. El proceso de expropiación, antes mencionado, es la forma concreta (expresada de diferente manera) de dar la propia vida. Y pensamos a las palabras del Salvador: "... el que sacrifique su vida por mí y por el Evangelio, la salvará" (Mc 8, 35).
II. Los contenidos esenciales de la nueva evangelización
1. Conversión
En relación a los contenidos de la nueva evangelización, antes que nada se debe tener presente que no se puede escindir el Antiguo del Nuevo Testamento. El contenido fundamental del Antiguo Testamento está resumido en el mensaje de Juan Bautista: µeta??e?te - ?Convertios! No hay acceso a Jesús sin el Bautista; no hay posibilidad de alcanzar a Jesús sin dar respuesta al llamado del precursor, mas bien: Jesús ha asumido el mensaje de Juan el Bautista en la síntesis de su propio predicar: "convertíos y creed en la Buena Nueva" (Mc 1, 15). La palabra griega usada para "convertirse" significa: volver a pensar - poner en discusión el propio y el común modo de vivir; dejar entrar a Dios en los criterios de la propia vida; no juzgar más simplemente según las opiniones corrientes. Convertirse significa, por lo tanto, no vivir como viven todos, no hacer como hacen todos, no sentirse justificados en acciones dudosas, ambiguas, malvadas por el hecho que otros hacen lo mismo; comenzar a ver la propia vida con los ojos de Dios; buscar, por lo tanto, el bien, aún cuando es incómodo; no hacerlo pensando en el juicio de la mayoría, de los hombres, sino en el juicio de Dios - con otras palabras: buscar un nuevo estilo de vida, una vida nueva. Todo esto no implica un moralismo, la reducción del cristianismo a la moralidad pierde de vista la esencia del mensaje de Cristo: el don de una nueva amistad, el don de la comunión con Jesús y, por lo tanto, con Dios. Quien se convierte a Cristo no entiende crearse una autarquía moral suya, no pretende reconstruir con sus propias fuerzas su propia bondad. "Conversión" (Metanoia) significa justamente lo contrario: salir de la propia suficiencia, descubrir y aceptar la propia indigencia - indigencia de los otros y del Otro, de su perdón, de su amistad. La vida no convertida es autojustificación (yo no soy peor de los demás); la conversión es la humildad de confiarse al amor del Otro, amor que se vuelve medida y criterio de mi propia vida.
Aquí debemos tener presente el aspecto social de la conversión. En efecto, la conversión es, ante todo, un acto muy personal y es personalización. Yo me separo de la fórmula "vivir como todos" (no me siento más justificado por el hecho que todos hacen cuanto hago yo) y encuentro delante de Dios mi propio yo, mi responsabilidad personal. Pero la verdadera personalización es siempre también una nueva y más profunda socialización. El yo se abre de nuevo al tú, en toda su profundidad, de esta manera nace un nuevo Nosotros. Si el estilo de vida extendido en el mundo implica el peligro de la des-personalización, del vivir no mi propia vida, sino la vida de todos los demás, en la conversión debe realizarse un nuevo Nosotros del camino común con Dios. Anunciando la conversión también debemos ofrecer una comunidad de vida, un espacio común del nuevo estilo de vida. No se puede evangelizar sólo con las palabras; el Evangelio crea vida, crea comunidad de camino; una conversión puramente individual no tiene consistencia...
2. El Reino de Dios
En la llamada a la conversión está implícito - como una condición fundamentalmente propia - el anuncio del Dios viviente. El teocentrismo es fundamental en el mensaje de Jesús y también debe ser el corazón de la nueva evangelización. La palabra clave del anuncio de Jesús es: Reino de Dios. Sin embargo, Reino de Dios no es una cosa, una estructura social o política, una utopía. El Reino de Dios es Dios. Reino de Dios quiere decir: Dios existe. Dios vive. Dios está presente y actúa en el mundo, en nuestra vida - en mi vida. Dios no es una lejana "causa última", Dios no es el "gran arquitecto" del deísmo que ha construido la máquina del mundo y ahora estaría fuera - por el contrario Dios es la realidad más presente y decisiva en cada acto de mi vida, en cada momento de la historia. En la conferencia de despedida de su cátedra de la Universidad de Münster, el teólogo J. B. Metz ha pronunciado cosas que no se esperaban. Metz en el pasado nos había enseñado el antropocentrismo - el verdadero acontecimiento del cristianismo habría sido el giro antropológico, la secularización, el descubrimiento del estado secular del mundo. Después nos ha enseñado la teología política - el carácter político de la fe; más tarde la "memoria peligrosa"; finalmente la teología narrativa. Después de haber recorrido este camino largo y difícil, nos dice hoy: El verdadero problema de nuestro tiempo es la "Crisis de Dios", la ausencia de Dios, camuflada por una religiosidad vacía. La teología debe volver a ser realmente teo-logía, un hablar de Dios y con Dios. Metz tiene razón : El "unum necessarium" para el hombre es Dios. Todo cambia, si hay Dios o no hay Dios. Desgraciadamente - también nosotros los cristianos vivimos a veces como si Dios no existiese ("si Deus non daretur"). Vivimos según el cliché: No hay Dios y si lo hay, no interesa. Por este motivo, la evangelización, antes que nada, tiene que hablar de Dios, anunciar el único Dios verdadero: el Creador - el Santificador - el Juez (cf. El Catequismo de la Iglesia Católica).
También aquí debe tenerse presente el aspecto práctico. Dios no puede hacerse conocido sólo con las palabras. No se conoce una persona si se sabe de esta persona sólo a través de otra. Anunciar a Dios es introducir en la relación con Dios: enseñar a rezar. La oración es fe en acto. Y sólo en la experiencia de la vida con Dios aparece también la evidencia de su existencia. Por esto son importantes las escuelas de oración, de comunidad de oración. Hay complementariedad entre la oración personal ("en el propio dormitorio", sólo delante de los ojos de Dios), oración común "paralitúrgica" ("religiosidad popular") y oración litúrgica. Sí, la liturgia es, antes que nada, oración; su especificidad consiste en el hecho que su sujeto primario no somos nosotros (como en la oración privada y en la religiosidad popular), sino Dios mismo - la liturgia es actio divina, Dios actúa y nosotros respondemos a la acción divina.
Hablar de Dios y hablar con Dios siempre deben marchar conjuntamente. El anuncio de Dios es guía para la comunión con Dios en la comunión fraterna, fundada y vivificada por Cristo. Por esto la liturgia (los sacramentos) no es un tema junto a la predicación del Dios viviente, sino la puesta en práctica de nuestra relación con Dios. En este contexto quisiera hacer una observación general sobre la cuestión litúrgica. Muchas veces nuestro modo de celebrar la liturgia es demasiado racionalista. La liturgia se vuelve enseñanza, cuyo criterio es: hacerse entender - la consecuencia es con frecuencia hacer banal el misterio, la preponderancia de nuestras palabras, la repetición de la fraseología que parece más accesible y más agradable a la gente. Pero esto es un error no solamente teológico, sino también psicológico y pastoral. La moda del esoterismo, la difusión de técnicas asiáticas de distensión y de auto-vaciamiento demuestran que en nuestras liturgias falta algo. Justamente en nuestro mundo actual tenemos necesidad del silencio, del misterio por encima del individuo, de la belleza. La liturgia no es la invención del sacerdote que celebra o de un grupo de especialistas; la liturgia ("el rito") ha crecido en un proceso orgánico durante los siglos, porta consigo el fruto de la experiencia de la fe de todas las generaciones. Aunque si los participantes no entienden quizá cada una de las palabras, perciben el significado profundo, la presencia del misterio, que trasciende todas las palabras. No es el celebrante el centro de la acción litúrgica; el celebrante no está delante del pueblo en su nombre - no habla de sí y para sí, sino "in persona Cristi". No cuentan la capacidad personal del celebrante, sino sólo su fe, en la que se hace transparente Cristo. "Es necesario que Él crezca y que yo disminuya" (Jn 3, 30).
3. Jesucristo Con esta reflexión el tema de Dios se ha ya extendido y concretizado en el tema Jesucristo: Sólo en Cristo y a través de Cristo el tema de Dios se vuelve realmente concreto: Cristo es el Emmanuel, el Dios-con-nosotros - la concretización del "Yo soy", la respuesta al Deísmo. Actualmente es grande la tentación de reducir Jesucristo, el Hijo de Dios, sólo a un Jesús histórico, a un hombre puro. No se niega necesariamente la divinidad de Jesús, sino que con ciertos métodos se destila de la Biblia un Jesús a nuestra medida, un Jesús posible y comprensible en el marco de nuestra historiografía. Pero este "Jesús histórico" no es sino un artefacto, la imagine de sus autores y no la imagen del Dios viviente (cf. 2 Cor 4, 4s; Col 1, 15). El Cristo de la fe no es un mito: el así llamado "Jesús histórico" es una figura mitológica, auto inventada por los diferentes intérpretes. Los doscientos años de historia del "Jesús histórico" reflejan fielmente la historia de las filosofías y de las ideologías de este período.
No puedo, en el marco de esta conferencia, entrar en los contenidos del anuncio del Salvador. Quisiera brevemente aludir a dos aspectos importantes. El primero es el seguimeinto de Cristo - Cristo se ofrece como camino de mi vida. Secuela de Cristo no significa imitar al hombre Jesús. Una tentativa similar necesariamente fracasa - sería un anacronismo. La secuela de Cristo tiene una meta mucho más alta: asimilarse a Cristo y, en este modo, llegar a la unión con Dios. Una palabra como ésta quizás suena extraña a los oídos del hombre moderno. Pero, en realidad, todos tenemos sed del infinito: de una libertad infinita, de una felicidad sin límites. Toda la historia de las revoluciones de los últimos doscientos años se explica sólo así. La droga se explica así. El hombre no se contenta con soluciones bajo el nivel de la divinización. Pero todos los caminos ofrecidos por la "serpiente" (Gén 3, 5), es decir, por la sabiduría mundana, fracasan. El único camino es la comunión con Cristo, realizable en la vida sacramental. Secuela de Cristo no es un argumento moral, sino un tema "mistérico" - un conjunto de acción divina y de respuesta nuestra.
De esta manera, encontramos presente en el tema de la secuela el otro centro de la cristología, del cual quisiera decir algo: el misterio pascual - la cruz y la resurrección. En las reconstrucciones del "Jesús histórico" normalmente el tema de la cruz no tiene significado. En una interpretación "burguesa" se vuelve un incidente, por sí mismo evitable, sin valor teológico; en una interpretación revolucionaria se vuelve la muerte heroica de un rebelde. La verdad es diferente. La cruz pertenece al misterio divino - es expresión de su amor hasta el fin (Jn 13, 1). La secuela de Cristo es participación a su cruz, unirse a su amor, a la transformación de nuestra vida, que se vuelve el nacimiento del hombre nuevo, creado según Dios (cf. Ef 4, 24). Quien omite la cruz, omite la esencia del cristianismo (cf. 1 Cor 2, 2).
4. La vida eterna Un último elemento central de toda evangelización verdadera es la vida eterna. Actualmente debemos con nueva fuerza anunciar en la vida diaria nuestra fe. Quisiera mencionar aquí solamente un aspecto muchas veces descuidado de la predicación de Jesús: El anuncio del Reino de Dios es anuncio del Dios presente, del Dios que nos conoce y nos escucha; del Dios que entra en la historia para hacer justicia. Esta predicación es, por lo tanto, anuncio del juicio, anuncio de nuestra responsabilidad. El hombre no puede hacer o no hacer lo que quiere. Él será juzgado. Él debe dar cuentan de sus actos. Esta certeza tiene valor para los potentes así como para los simples. Donde ésta sea respetada, están trazados los límites de todo poder de este mundo. Dios hace justicia y sólo Él puede hacerlo al final de cuentas. Esto podremos lograrlo mejor, cuanto más estemos en capacidad de vivir bajo los ojos de Dios y de comunicar al mundo la verdad del juicio. De esta manera, el artículo de fe del juicio, su fuerza de formación de las conciencias, es un contenido central del Evangelio y es verdaderamente una buena nueva. Lo es para todos aquellos que sufren por la injusticia del mundo y buscan la justicia. De esta modo se comprende también la conexión entre el "Reino de Dios" y los "pobres", los que sufren y todos aquellos de los cuales hablan las bienaventuranzas del discurso de la montaña. Estos están protegidos por la certeza del juicio, por la certeza de que hay justicia. Este es el verdadero contenido del artículo sobre el juicio, sobre Dios Juez: hay justicia. Las injusticias del mundo no son la última palabra de la historia. Hay justicia. Sólo quien no quiere que haya justicia puede oponerse a esta verdad. Si tomamos en serio el juicio y la seriedad de la responsabilidad que nos implica, comprenderemos bien el otro aspecto de este anuncio, es decir, la redención, el hecho que Jesús en la cruz asume nuestros pecados; que Dios mismo en la pasión del Hijo se hace abogado de nosotros, pecadores, haciendo así posible la penitencia, dando esperanza al pecador arrepentido, esperanza expresada de manera maravillosa en las palabras de San Juan: delante de Dios, tranquilizaremos nuestro corazón, cualquier cosa éste nos reproche. "Dios es más grande que nuestra conciencia, y todo lo conoce" (1 Jn 3, 19s). La bondad de Dios es infinita, pero no debemos reducir esta bondad a una cosa melindrosa sin verdad. Sólo creyendo al justo juicio de Dios, sólo teniendo hambre y sed de justicia (cf. Mt 5, 6) abrimos nuestro corazón y nuestra vida a la misericordia divina. Se ve: no es verdad que la fe en la vida eterna hace insignificante la vida terrestre. Por el contrario. Sólo si la medida de nuestra vida es la eternidad, también esta vida sobre la tierra es grande y su valor inmenso. Dios no es el otro concursante de nuestra vida, sino quien garantiza nuestra grandeza. De esta manera volvemos a nuestro punto de partida: Dios. Si consideramos bien el mensaje cristiano, no hablamos de muchas cosas. El mensaje cristiano es en realidad muy simple. Hablemos de Dios y del hombre, y así decimos todo. Ioseph Card. Ratzinger La inmigración en los programas electorales de los principales partidos políticos de ámbito nacionalAutores: Pablo García Blanco Pedro Rodríguez Pérez Alfonso Zaldívar de la Rica
Director del trabajo: Alvaro Matud Juristo
1. INTRODUCCIÓN
La inmigración es, quizás, una de las cuestiones que más afectan a las sociedades económicamente más desarrolladas de nuestros días. Los países que antes fomentaban la emigración de sus ciudadanos se ven, hoy, convertidos en las naciones que acogen a la gente que se marcha de su tierra. Este cambio supone, para unos, un problema y, para otros, una ventaja.
España, geográficamente, es una encrucijada de flujos migratorios entre América, África y Europa. Hasta hace pocos años, a España emigraba muy poca gente. Hoy, es un país de recepción, por su pujante mercado laboral y sus atractivas posibilidades.
¿Qué percepción social existe en España del fenómeno de la inmigración? Según una encuesta reciente del Instituto Gallup, al 60% de los españoles le parece que hay demasiados inmigrantes. Y éste porcentaje aumenta hasta rozar el 70% según bajamos en niveles de estudio o de renta. La realidad del fenómeno es más compleja. Como explica Cruz Morcillo, “las repercusiones geodemográficas ponen de manifiesto que la inmigración es a la vez factor de equilibrio, desde el punto de vista económico y laboral, y de desequilibrio, desde la perspectiva demográfica-territorial” (ABC, 10-III-2004, pág. 22). En efecto, según el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, los nuevos inmigrantes son una garantía para las pensiones. En el año 2003, se afiliaron a la Seguridad Social 923.218 extranjeros. Por otro lado, las zonas menos envejecidas de España, según el ABC, son las que acogen a la mayoría de los inmigrantes. Una campaña electoral es una ocasión privilegiada para analizar el papel que el fenómeno migratorio juega en la vida política. Por eso, el objeto de estudio de ésta comunicación es las propuestas sobre la inmigración de los partidos políticos más relevantes de ámbito nacional. Esperamos, más adelante, completar este estudio con un análisis de la prensa nacional durante la campaña electoral.
2. DATOS SOBRE LA INMIGRACIÓN EN ESPAÑA El Ministerio del Interior y, en concreto, la Delegación del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración, cifran en más de un millón los extranjeros que residen en España. El Instituto Nacional de Empresa (INE) añade a estos datos otro millón de inmigrantes cuya situación no es legal.
El 6,3% de la población de España equivale a extranjeros. En Francia, éstos representan el 7% de la población y, en Alemania, el 8%. Hay 2.672.596 extranjeros inscritos en el padrón municipal, según el INE. Según la directora del INE, Alcaide, no existe riesgo de que las cifras estén infladas por duplicidad (el hecho de inscribirse en varios sitios) ya que han tenido en cuenta este factor. He aquí la “Radiografía de la inmigración en España” que publica el 10 de marzo de 204 el ABC que, creemos, informa de los datos más interesantes sobre el fenómeno: Y, aquí, otro cuadro, que publica el 10 de marzo de 2004 La Razón facilitando datos sobre la inmigración en España: 3. ANÁLISIS DE LOS PROGRAMAS ELECTORALES 3.1 El Programa Electoral del Partido Popular En el programa electoral del Partido Popular (de 426 paginas) hay un capitulo de siete páginas hablando sobre “La inmigración ordenada en una sociedad abierta”. Está divido en balance introductoria, principios y objetivos y unas propuestas. En estas propuestas hay varios puntos, que son: la inmigración ilegal, la legal, la existencia de una integración real y efectiva de los extranjeros, la cooperación al desarrollo, un impulso de la política europea común y una protección a los perseguidos. En uno de estos subcapítulos dice que “La entrada de inmigrantes se ha acelerado en los últimos años como consecuencia de nuestro desarrollo económico y de las oportunidades de empleo de nuestra sociedad. España se sitúa entre los países más prósperos y desarrollados del mundo, pasando de ser un país de emigración a ser un país de acogida”. Aunque dice que “Nuestra capacidad de acogida, que es limitada, responderá a la capacidad que tengamos de ofrecer trabajo a los inmigrantes de manera que puedan desarrollarse personal y profesionalmente e integrarse en nuestra sociedad. Tendremos en cuenta la evolución del empleo la situación económica de nuestro país en cada momento”. El PP afirma que su política de inmigración debe ser para acoger inmigrantes que vengan a trabajar a España, y afirma que intentará dar la mayor capacidad de empleos a estos inmigrantes legales. Con respecto a inmigración ilegal que seguiremos avanzando en el refuerzo de los controles fronterizos, mediante la dotación de los recursos humanos y técnicos necesarios para ello, culminando la implantación de los Sistemas de Vigilancia Marítima y otros mecanismos de control fronterizo por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”.
Con respecto a la política europea común, dice que se apoyaran en otros países con problemas de inmigración para ayudarse mutuamente con las diversas decisiones a tener en cuenta a la hora de afrontar situaciones difíciles. “En las políticas de ordenación de la inmigración seguiremos teniendo en cuenta los vínculos culturales y sociales que compartimos dentro de la Comunidad Iberoamericana de Naciones”. Dentro del capitulo “Más seguridad para todos” promete “prestaremos atención prioritaria a la lucha contra el tráfico de los seres humanos, potenciando los medios del trabajo policial para: la persecución de quienes favorecen la inmigración ilegal, o comenten delitos contra los derechos de los trabajadores, o de falsificación de documentos o fraude en los procesos de documentación”. En el último capitulo que resume todas las propuestas, concreta que “Propondremos una política que facilite la integración de los inmigrantes que residen y trabajan legalmente en nuestro país, personas con los mismos derechos y deberes. Nuestra capacidad de acogida es limitada y debemos adecuar los flujos migratorios a esa realidad. Combatiremos con mayor eficacia la inmigración ilegal y las mafias que trafican con personas”.
3.2 El Programa Electoral del Partido Socialista Obrero Español
El programa electoral del PSOE consta de 209 páginas. No incluye un único capitulo de inmigración, sino que en cada punto del programa hace algún apunte de este tema. Hace un análisis más detallado de la inmigración en el capitulo de “Hacia una política más efectiva”, en el que trata el tema: Los socialistas reconocen la oportunidad que para España significan las migraciones. Son partidarios de abordar la inmigración desde la normalidad política de un fenómeno intrínseco al tiempo que nos ha tocado vivir. Las propuestas del PSOE son: formular un Pacto de Estado sobre Inmigración; crear la Agencia Española de Migraciones, con el fin de racionalizar, integrar y centralizar la política migratoria; crear oficinas de contratación en los países de origen de los inmigrantes, para ordenar y controlar el flujo de migratorio; simplificar los procesos de canalización, a través del uso de nuevas tecnologías, mejorando la gestión a través del establecimiento de un expediente único, en el que se resuelvan las autorizaciones de trabajo y de residencia. Algunas de las propuestas más relevantes son la especialización de fiscales en la persecución de los delitos de explotación laboral, tráfico de seres humanos y delitos contra los derechos de los trabajadores, y crear la figura del “trabajador invitado”, con el fin de que pueda residir en nuestro país por periodos limitados de tiempo. Otra que llama la atención es que en las Comunidades Autónomas a cuyas costas alegan inmigrantes irregulares se crearán servicios para el salvamento, la atención y el alojamiento temporal de los mismos, antes de proceder, en su caso, a la devolución a los países de origen. Estos servicios se financiarán por el Estado y las Comunidades Autónomas reforzarán a los ya existentes en materia de seguridad y control de fronteras.
3.3 El Programa de Izquierda Unida El lema de Izquierda Unida respecto a la inmigración es “Por una política orientada a la igualdad de derechos. Contra la segregación de las y los inmigrantes”. Al igual que el PSOE, el programa electoral de IU resalta el retroceso de la política de inmigración durante el gobierno de los populares. Incluso lo trata de involución, que va desde la negación de derechos fundamentales de las personas hasta el fracaso del sistema de Cupos o Contingentes, que hace prácticamente imposible la entrada en condiciones de legalidad. Dice que gobierno del PP ha desarrollado una corrosiva campaña de intoxicación que relaciona inmigración con inseguridad ciudadana, con delincuencia e incluso con terrorismo. IU promoverá un conjunto de medidas orientadas hacia el reconocimiento de la igualdad de derechos sociales, civiles y políticos entre los españoles y las personas extranjeras residentes en nuestro país, separando nacionalidad y ciudadanía, y suprimiendo todo tipo de discriminaciones por razón de nacionalidad, de etnia, de religión, etc. Respecto a las propuestas las más destacadas son: Un sistema de entradas y de acceso al mercado laboral ágil y con un permiso único de residencia y trabajo. A los trabajadores extranjeros se les garantizarán los mismos derechos y obligaciones que a los nacionales en cuanto a condiciones de contratación, salarios, y derechos sociales sin excepción, elaborar un Plan de primera acogida de la población inmigrante, plenas garantías jurídicas ante todos los actos de la administración, regularización de los inmigrantes que acrediten arraigo en España y protección y tutela de los menores extranjeros no acompañados, en consonancia con los Tratados internacionales y con la Ley del Menor, documentando y prestando la asistencia necesaria para su inserción social a los que alcancen la mayoría de edad. También pretender crear un Plan Estatal de Lucha contra el Racismo, así como la ratificación y traslación legal inmediata de la Convención Internacional sobre la Protección de los Trabajadores inmigrantes y sus Familias.
4. Conclusiones IU y PSOE critican al PP de la mala gestión con respecto a la inmigración, y proponen reformas políticas para favorecer a la población emigrante de otros países, con respecto a la cultura educación y vivienda. El PP hace un balance favorable de los ocho años que llevan en el gobierno, pero asumen que no se puede estar en todo y resume en unas características para intentar resolver los problemas futuros y seguir avanzando y desarrollando las propuestas más favorables para los inmigrantes y para los españoles. PP y PSOE relacionan la inseguridad en las calles con la inmigración ilegal, mientras que IU no cree que ese sea un problema demasiado importante. Los tres piensan que para favorecer la inmigración legal deben existir propuestas de ayudas para la vivienda, la educación, integración laboral, rechazo al racismo, protección social... Pero sobre todo, los tres partidos se encargarían de dar refugio y asilo a los inmigrantes procedentes de otros países, manteniendo sus derechos, llevando a cabo los trámites de repatriación o legalización (según los casos) lo más rápidamente posible.
|
matueles
Temas
Archivos
Enlaces
|